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Especies ICs Espacios Ex

Extituciones VIC

Especies

Las Iniciativas Ciudadanas ICs son procesos informales de práctica ciudadana que modifican de manera resiliente y adaptable el entorno urbano donde operan. Son prácticas colectivas y auto-organizadas que trabajan por el empoderamiento de la ciudadanía urbana y desarrollan procesos críticos con respecto a la actual ciudad. Otras iniciativas se desarrollan rápidamente en una forma muy distribuida a lo largo de diferentes territorios, cada uno con sus propias particularidades. Llegan donde las instituciones tradicionales fallan o no quieren llegar. Desarrollan un nuevo panorama de posibilidades que amplían el contexto cultural, político y social que nos conforma; replican y son replicadas; son recursivas y redistributivas, por lo tanto poseen alcance en lugar de de escala y se relacionan entre ellas. Y sobre todo, los ciudadanos las necesitan. Proporcionan “maneras de hacer” que nosotros podríamos nombrar como práticas Extitucionales.

¿Qué entendemos por este nuevo término? Si las instituciones son sistemas organizativos basados en un esquema de adentro hacia afuera, las Extituciones se proponen como superficies que pueden ser construidas por multitud de agentes. Este concepto puede ser cuestionado y servir como una herramienta fundamental para hacer frente a los organismos reguladores de las institucionales. Las extituciones están comprometidas con la transformación social y esto debe reflejarse en la forma física de nuestras ciudades. Espacios públicos políticas re-significación, des-institucionalización, reapropiación, crítica y acercamiento a los desafíos actuales que deben transformar las calles, plazas, contenedores, dispositivos, elementos y espacios de identidad, cuerpos, edificios y ciudades donde vivimos. Si la institución está hecha para normativizar-controlar las masas, la extitución se forma para des-normativizar las acciones específicas de las iniciativas ciudadanas como agentes que rompen la dualidad individuo-masa. Las extituciones son una red de agencias compartidas que no se visibilizan en la ciudad formal (todavía) pero si en otros lugares.

Las extituciones suponen uno de los últimos estadios de formalización, debido a sus niveles de auto-organización, gestión de recursos, modelos operativos y alcance. Están compuestas de un gran número de agentes imbricados, muy diversos y con distintos grados de responsabilidad, que son capaces de formar una gran masa crítica de acción que permite un impacto político y social de gran calado. Los distintos estratos representados en el diagrama muestra como a partir de los niveles de organización y formalización y de los niveles de colectivización y masa crítica, los diferentes actores y agentes se posicionan. Desde el estrato social y ciudadano, a ciudadanos empoderados, iniciativas ciudadanas, Start-ups Urbanas y Extituciones. Como dice Marina Garcés  las extituciones –nuevos movimientos- “desbordan” el marco institucional, la decidida apuesta por una vida digna –repolitización- y las nuevas formas de anonimato.

 

Espacios

El espacio público ha sufrido un proceso de institucionalización permanente donde la mayoría de las actividades civiles se disuelven – hoy en día sólo el ocio y el comercio son integrados-, mientras que las decisiones colectivas son relegadas un repertorio de edificaciones específicas. La emergencia de una respuesta social ha cambiado el marco de referencia: “practicar  ciudad” a lo largo de nuestra espacios urbanos  recuperando valores en riesgo de desaparición. Nuevas prácticas,  específicamente extitucionales, que transforman el espacio público físico, digital e ideológico, tratado como un “commons“. En la actualidad las formas sociales establecidas (instituciones), sufren la crítica y el descrédito debido a su anacronismo y falta de operatividad patente frente a las necesidades sociales. Las Extituciones vienen a suplir estas carencias y demandas ciudadanas con fórmulas bottom-up que enraízan en los retos y problemas reales que existen en la actualidad.  Las instituciones sociales, gobernadas por los agentes institucionales, dividen los roles sociales, mantienen la división del trabajo y median en la demarcación de normativas y reglamentos y restringiendo completamente la esfera pública social.

Esta situación posee un correlato físico que se traduce en nuestros espacios públicos y nuestras ciudades. La excesiva normativización, división y especialización espacial y edificatoria ha relegado al espacio público a ser un mero contenedor de ocio y recreo sin funciones “políticas” y emancipadoras. Nuestras ciudades y espacios se han “institucionalizado”. Frente a ello nos preguntamos: ¿Cómo son los espacios extitucionales?

Las extituciones apuestan por la transformación social y esto debe reflejarse en los espacios existentes en nuestras ciudades. La re-significación “política” de los espacios públicos existentes, des-institucionalizándolos y permitiendo su apropiación y acercamiento a los retos actuales debe transformar los contenedores, dispositivos, elementos e identidad del espacio, edificios y ciudades en las que habitamos. La deconstrucción institucional de la esfera pública y su re-ensamblaje desde la emergencia ciudadana apunta una guía metodológica para una reconstrucción –física- y re-significación –ideológica- de los espacios comunes. La ciudad de Madrid es paradigmática debido a la efervescencia que alberga desde hace pocos años de movimientos sociales, iniciativas ciudadanas y ecosistema innovador.

Los “espacios extitucionales” nos puede dar un soporte marco para repensar el espacio público. Lugares ajenos a lo burocrático, lo normalizado desde las instituciones pero sin embargo consensuado desde la ciudadanía.  Los espacios extitucionales son “lugares”. La palabra lugar como 1. Espacio ocupado o que puede ser ocupado por un cuerpo cualquiera (quitó la estantería y en su lugar puso un sofá) 2. Sitio, paraje (este lugar es ideal para hacer una casa) 3. Población pequeña (se lo preguntaremos a un vecino del lugar) 4. Tiempo, ocasión, oportunidad (no hay lugar para dudas). Las prácticas extitucioneales se desarrollan en lugares específicos, situados, concretos, tangibles sean en el territorio o en los ámbitos relacionales. Son lugares frente a los genéricos, los espacios basura, los globalizados,…

Por otro lado, las prácticas extitucionales son múltiples, diversas y complejos. Tenemos un ejemplo extraordinario en España, que es la PAH (Plataforma de Afectados por la Hipoteca). Esta gran iniciativa ha modificado la manera en que las políticas de vivienda se entienden hasta ahora en España, cuestionando y revelando nuevos escenarios institucionales donde la protesta y propuesta se muestran como herramientas de actualización democráticas. La realidad urbana en la actualidad no es lo mismo después de las acciones de PAH.

El estudio en profundidad de la Pah podría develar múltiples escenarios:

- Cartografía de viviendas paralizadas de desahucios.

- Número de personas involucradas por viviendas.

- Evolución de las paradas y los desahucios.

- Educación y Empoderamiento implícito.

- Violencias y Cuidados en la paH.

-  Cartografía de Acciones temporales de Stop Desahucios

- Diagramas de las relaciones institucionales-extitucionales en la paH

¿Cuáles son las representaciones de las nuevas extituciones ciudadanas?

Es inevitable la pregunta sobre el futuro de las ICs. SI bien estas se han desarrollado más allá de la crisis, debido a altos niveles de auto-organización, corresponsabilidad y una lógica diferenciada que introduce la ética y la sostenibilidad como eje principal de la acción, es cierto que la crisis ha potenciado este ecosistema de manera importante. Por ello es capital comenzar a pensar el escenario de “postguerra” y para ello pensamos que es perentorio que todo el ecosistema se formalice para su supervivencia. El mecanismo de formalización puede detonarse desde la propia administración, como el caso de Barcelona y su gran capacidad institucionalizante, en el que las políticas públicas se acerquen e institucionalicen –asimilen- dichas prácticas. Puede detonarse desde la propia actitud proactiva de los protagonistas, modificando el germen o la emergencia de sus propias prácticas (como movimiento de rechazo, protesta, salvación…) hacia entornos más generalistas y con una clara vocación de ser mainstream. Las Iniciativas Ciudadanas no pueden tener un carácter minoritario, “elitista”, o “sectario”, sino que deben poder percolar en la sociedad y desplegar su carácter transformador, introducir su ética como alternativa REAL frente  lo existente, y para ello es necesaria una actitud extensiva, amplia, generalista y mainstream. De la protesta a la propuesta, del “salvemos” al “somos”. La formalización no significa simplemente poder adquirir un carácter más “comercial”, tornarse en start-up, sino que implica transformar el voluntarismo en profesionalización, ser relevante, poseer capacidad transformadora,  alcance y envergadura de la acción.